Traducción de Tim Ingold al español: The Creativity of Undergoing

La creatividad que se experiencia así hemos traducido al español este artículo tan importante de Tim Ingold. Publicado originalmente en Pragmatics and Cognition en 2014, el artículo es clave en el desarrollo del trabajo reciente de nuestro antropólogo filósofico de cabecera en su viaje de la percepción a la imaginación pasando por la creatividad, está ahora preparando un libro sobre la antropología como educación.

malinche

una imagen de La Malinche, la traductora más mítica

Es por eso que propusimos este texto para inaugurar el grupo de lectura del Grupo de Investigación de la Universidad de Alicante “Proyectos Arquitectónicos…”. Lo que empezó como un grupo de lectura que pretendía animar el debate dentro del grupo, se convirtió, ya en el primer texto que compartíamos, en un grupo de traducción. Esto quizá demuestre lo convincentes que fueron para los presentes los argumentos que Tim Ingold presenta en este texto pero también el entusiasmo y generosidad de todos los participantes en aquella primera lectura que fueron más de los que pudimos llegar hasta el final (Enrique Nieto, Joaquín García, José Carrasco y yo misma) e incluyeron a José María Torres Nadal, Miguel Mesa, Alfonso M. Cuadrado, Hugo Coloma y Joaquín Alvado. Como uno de los participantes apuntó después de una interesante discusión sobre los términos “undergoing” y “submission”, si realmente queríamos entender lo que el autor quería decir con esas palabras no podíamos más que aceptar el reto que éste propone y dejarnos llevar por una tarea que es muy parecida a la de la copia: la traducción de un texto a otro idioma.

Quizá lo más precioso de la tarea ha sido su duración. Empezamos en febrero de 2016 e hicimos una reunión mensual hasta julio y, después, varias revisiones intermitentes con las que conseguimos llegar apuradamente a la publicación la última semana de diciembre. Durante este tiempo el borrador del texto, mil veces anotado y comentado, modificado y vuelto a cambiar, ha sido como los lugares o las ideas de las que habla Ingold. Un espacio de conversación al que volvíamos siempre diferentes y con nuevos matices e ideas. Afortunadamente para el lector, no hemos tenido el tiempo de editar y maquetar los cientos de comentarios, que poblaban los varios archivos digitales compartidos, y presentamos la traducción sin más.

O con más. Porque es imposible negar que la versión en español ahora no sólo lleva con ella a Ingold sino a nosotros también.

Por eso aquí en el blog sí quería compartir cómo la experiencia misma de habitar colectivamente este texto durante tanto tiempo, nos ha llevado a decidir cómo traducir las dos palabras que generaron más discusiones en la primera lectura a la vez que nos hacía crecer no sólo como Grupo de Investigación y comunidad intencional en la docencia de arquitectura y, en aRRsa!, como profesionales creativos.

Haciendo la revisión final me he dado cuenta que esto puede mostrarse a través de un paralelismo interesante con el ejemplo etnográfico de la caligrafía que Ingold utiliza en el texto donde el aprendiz, en este caso los aprendices de traductores, desarrollamos un proceso de copia literal y minuciosa primero, después de imitación y, finalmente, de improvisación.

Así, en la primera traducción del proceso el texto maestro fue seguido palabra por palabra escribiendo cada párrafo debajo del original y buscando los giros y matices y posibles traducciones. Es en esa vuelta donde hicimos el primer descubrimiento que hizo el texto más nuestro de lo que nunca creí que sería al proponerlo como inauguración del Grupo de Lectura. “Submission” puede traducirse literalmente como “sumisión” al español. Muchos nos sentíamos incómodos con esta traducción en la primera lectura e incluso retrógrados pensando que lo que el texto implicaba es que los estudiantes deberían someterse a la propuestas de sus profesores. Más, cuando una de las propuestas educativas fundacionales del Área de Proyectos en la Universidad de Alicante es la del “alumno-actor”, es decir, que las clases partan y se basen en las informaciones y experiencias que los alumnos traen consigo del mundo al aula. Esto, que desafiaba en su momento gran parte de la historia de la enseñanza de la arquitectura en España, heredera de los sistemas de aprendizaje en el estudio de los maestros, ha sido cuestionado y revisado por Nieto posteriormente pero sigue siendo parte del “hábito docente” en Alicante que mantiene las buenas costumbres del maestro ignorante de Rancière (ver Nieto 2012 y Gisbert et al. 2015). Por tanto, en la primera lectura, esta palabra nos confrontaba con el texto. Sin embargo, algo había era intrigante en la propuesta. Así que fue maravilloso como Joaquín, como traductor profesional de la lengua inglesa además de estudiante de arquitectura, nos propuso otra acepción ya en esta primera fase de la copia. “Entrega” es una traducción no tan literal pero mucho más inspiradora. Personalmente me emocionó pensar cómo precisamente todos se habían entregado a esta tarea de traducción aun estando en desacuerdo con esas partes del texto en una primera lectura. Entregarse a uno mismo a algo externo que nos encontramos en el mundo no es sólo generoso, además es arriesgado pues puedes terminar cuestionando lo que dabas por seguro.

Con esta palabra, y tomando este proceso de traducción como ejemplo, creo que la propuesta educativa de Ingold muestra todo su potencial. Nos dejamos llevar por algo ajeno, incluso con algo que no estábamos totalmente de acuerdo y descubrimos que quizá es precisamente eso lo que estamos pidiendo a los alumnos cuando participan en nuestros cursos pero también a nuestros colaboradores e incluso a los clientes: que se dejen llevar, que se entreguen a nuestras propuestas inciertas y que pongan todas sus habilidades anteriormente desarrolladas en ello. Con ellas y con las nuestras, con la entrega de alumnos y profesores, creativos y clientes, podemos confiar en que grandes aprendizajes aparecerán por el camino. En cualquier caso, con el texto de Ingold, el “alumno-actor” se convierte también en un maestro por sí mismo, cuyas habilidades y conocimientos previos del mundo pueden guiarle una vez en el camino tanto como pueden hacerlo los nuestros como profesores. En la incertidumbre de los procesos creativos (o vitales, pues Ingold los considera equivalentes) somos guiados, usando las palabras de Ingold, primero por la entrega y, cuando ya estamos metidos en faena, por una maestría que hasta podíamos ignorar que teníamos. Y que improvisamos por ajustes de lo vivido anteriormente a las nuevas situaciones.

En una segunda etapa de la traducción, cuando trabajábamos cada texto intentando encontrar expresiones fluidas que imitaran (como dice Ingold) a las del autor llegó la segunda de las decisiones importantes. Como los aprendices de caligrafía, ahora teníamos cada párrafo o frase al lado de los nuestros, no debajo. Este desplazamiento en el trabajo práctico es necesario para que ocurra la transducción que siempre existe en la copia (no automática) ya sea porque lo hace otra persona, con otros materiales y herramientas, o, en este caso varias personas y en otro idioma. Ahora no insistiré en ello pero ese desplazamiento es más ricamente aprovechado por sistemas que se basan en la variación y adaptación que en sistemas rígidos. En la traducción es interesante porque la variación y adaptación puede hacerse a partir de un repertorio de palabras muy grande (como el del inglés) o de variaciones y terminaciones (como en español). Así es como la imitación comienza ya a separarse un poco del original y como tradujimos “undergo” por “experienciar” y pudimos llevar al título la voz media (ni pasiva ni activa) que es uno de los puntos clave del autor en el texto. En los proceso creativos no somos sujetos u objetos, somos algo entremedias. La vida “nos pasa” y “la llevamos” a la vez. No es casualidad que uno de los autores en que Ingold se poya es Ortega y Gasset y su afirmación de que «lo único que nos es dado y que hay cuando hay vida humana es tener que hacérsela» (Ortega y Gasset 1961:200

Así ha sido con la traducción y, de alguna manera, este post es un intento de explicar esta experiencia como un ejemplo más de la propuesta del autor. Es decir, ahora ya con el original fuera de la vista, he hecho mías sus proposiciones y hago mi propia aportación, bueno se hace y me hace. Da un cierto pudor hacerlo pero como dice Tim, la aspiración a la maetría es lo que me ha guiado a ello.

Os recomiendo encarecidamente leer La creatividad que se experiencia en español y que os suméis al debate 🙂